Así deja la economía española Mariano Rajoy
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Con un déficit reducido, unas exportaciones en continuo crecimiento, una tasa de empleo a la baja del 16,7% o una deuda elevada, pero menor al 100% del PIB, Sánchez heredará una situación económica muy diferente de la que recibió Rajoy

Este viernes, tras culminar con éxito la moción de censura, el secretario general del PSOE Pedro Sánchez se ha convertido en el séptimo presidente del Gobierno de la Democracia sucediendo a Mariano Rajoy. El todavía lider popular accedió a la Moncloa el 21 de diciembre de 2011 con la crisis económica en su apogeo y la espada de Damócles de un rescate a la griega, pendiendo sobre la cabeza de todos los españoles (finalmente solo se rescató a la banca). Casi siete años después deja un país con crecimiento económico, una reseñable creación de empleo; una fuerte reducción del déficit y una prima de riesgo lejos de cotas pasadas. Estas son las cifras del legado económico de Rajoy y la herencia que recibirá su sucesor:

PIB

Cuando Rajoy aterrizó en la Moncloa el Producto Interior Bruto (PIB) español cayó un 1% aunque en 2012, en el año del rescate a la banca, esta varible se desplomó un 2,9%. Posteriormente, en los años 2015, 2016 y 2017 ha encadenado fuertes crecimientos: 3,4%, 3,3% y 3,15%, respectivamente. Ya en 2018, la economía española, ha mantenido su expansión al 0,7% en el primer trimestre de año alcanzando una tasa interanual del 3%, según la Contabilidad Nacional Trimestral publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadística.

Deuda: Asignatura pendiente

Rajoy no ha aprobado la asignatura de la deuda ya que esta apenas ha registrado alguna leve reducción en los tres últimos años, al alimón con la recuperación. En 2011, los populares recibían una deuda sobre el PIB del 69,50% (734.530 millones de euros) que no dejarían de incrementarse en los años siguientes hasta tocar techo en 2014 con una deuda del 100% del PIB (más de un billón de euros). Produciéndose desde entonces un descenso leve hasta cerrar el año pasado en el 98,30% del PIB (1,14 billones de euros) y una deuda per cápita de 24.583 euros frente a los 15.881 euros de hace siete años. En el primer trimestre de este año, la deuda se sitúa en los 1,16 billones de euros (24.958 euros per cápita). Aquí el nuevo gobierno debería continuar con el esfuerzo de reducir para evitar disgustos futuros.

Prima de riesgo

Ha sido una eterna amenaza durante la primera legislatura de Rajoy, que cerró el año de su aterrizaje en La Moncloa en los 320 puntos aunque lejos de caer comenzaría una garn escalada que lo llevaría a su máximo histórico – colocando a España al borde del rescate- en los 638,42 puntos el 24 de julio de 2012 en el apogeo de la crisis de deuda, dos días más tarde el actual presidente del BCE, Mario Draghi, lanzaba su advertencia de que el regulador haría todo lo necesario para sostener al euro. Inaugurando las políticas de compras.

Desde entonces y, al ritmo de las reformas, la prima de riesgo iniciaba un continuo descenso con algún alza, según la coyuntura política y económica. En la actualidad, este viernes, este indicador apenas supera los 100 puntos, situándose por debajo de la italiana. Lejos quedan los tiempos en que la prima abría portadas y hacía correr ríos de tinta.

Empleo

Posiblemente el capítulo en el que más ha impactado la gestión de Rajoy, que recibió un país con una tasa de paro del 21,4% de la población activa produciéndose dos periodos claros: unos primeros años en que esta cifra siguió escalando al ritmo de la crisis económica alcanzando su cénit en 2013 con una tasa del 26,1% llegando a superar a Grecia y convirtiéndonos en el país de la UE con mayor desempleo. Posteriormente, tras la reforma laboral de 2012, que diseñaba un contrato con indemnización creciente de hasta 20 días por año trabajado para los despidos objetivos, ha iniciado un progresivo descenso creándose desde 2014 más de dos millones de empleos, de los 3,7 millnes de empleos destruidos entre 2008 y 2013. De esta forma, España ha llegando al segundo trimestre de este año con una tasa de paro del 16,7%. Una creación de empleo a ritmos del 3%.

Por contra, junto a los recortes salariales se ha elevado la tasa de temporalidad hasta convertirnos en los campeones europeos en la materia pasando de tasas del 25,8% en 2011 a tasas próximas al 30% al cierre del año pasado. Por su parte, la brecha salarial ha caído ligeramente aunque ellas siguen cobrando entorno a un 20% menos que ellos.

Déficit

El ejecutivo de Rajoy ha destacado por su esfuerzo en una materia tan sensible como el déficit, que en 2011 cerró en el 9,64% (103.214 millones de euros), muy por encima de lo que había afirmado inicialmente el ejecutivo socialista en funciones. A partir de ahí, comenzó un periplo que le llevó en 2012 a tocar techo en el 10,47% (108.847 millones), en el año del rescate, y que ha ido progresivamente descendiendo en los siguientes ejercicios de forma continuada hasta el cerrar el año pasado en el 3,07%, menor que el objetivo fijado por Bruselas (3,1%). Es decir, 35.758 millones de euros. Sólo 12.254 millones menos que en 2016, lo que representa una reducción del 26%. Con la ayuda a la banca estaríamos hablando de un 3,1% (36.233 millones).

Exportaciones: el motor de la recuperación

Hacer de la necesidad virtud, eso es lo que han hecho las empresas españolas durante el gobierno de Rajoy, de tal forma, que si en 2011 España exportaba casi 230.000 millones de euros, representando el 20,57% del PIB este se ha multiplicado hasta más de 283.000 millones de euros, el 24,38% del PIB al cierre de 2017. Lo que representó un crecimiento del 8,27%. Los principales clientes de España siguen siendo Francia, Alemana e Italia, aunque ha ido diversificando mercados. De igual modo, cuando los populares regresaron al gobierno se encontraron con una balanza de pagos deficitaria de entorno a 34.000 millones de euros registrándose saldos positivos entre 2013 y 2017. En lo que llevamos de año, la banlanza por cuenta corriente está en equilibrio (primer trimestre de 2018).

FUENTE: ABC

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