Amigos o socios

No es buena idea mezclar negocios y amistad. Son muchos “los amigos del alma” que  han terminado sentados frente a frente en los tribunales tras embarcarse en un negocio.


Sin embargo es imposible crear un negocio con un completo desconocido, la realidad es que las buenas ideas y la complicidad no surgen con completos desconocidos sino con personas cercanas a nosotros. Para tener un negocio exitoso con tu amigo no debes olvidar  ciertas cosas como:

  1. Ser realistas y dejar claro desde el principio cómo se resolverán las futuras controversias. Habrá problemas, muchos problemas, y es mejor que desde el minuto uno decidan cómo los afrontarán.
  2. Establecer límites. Es importante que desde los inicios quede claro qué límites se pueden traspasar y cuáles no en lo concerniente a la amistad.
  3. Ser honestos el uno con el otro. La única forma de mantener sana tanto la amistad como la empresa común es no dejar espacio con dudas.
  4. Ante todo, respeto. Que tu socio sea amigo tuyo no implica que puedas dirigirte a él como lo harías en una acalorada discusión sobre fútbol. En sus comunicaciones debe primar el respeto y la profesionalidad, especialmente en momentos difíciles.
  5. Revisar regularmente el plan y visión de cada socio. Indudablemente cuando decidieron emprender juntos compartían ilusiones y expectativas de futuro. No la olviden nunca.

 

Share your thoughts