¿Qué mundo estamos construyendo?
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-Oye, ¿de qué vas a escribir en el próximo Akelarre?
-Pues, estoy pensando en hablar sobre los vientres de alquiler.
-¡¡Vaya jardín!! Es un tema complejo.
-Bueno, tampoco es un tema complejo, es fácil: “No quiero ser mercancía en mano de los ricos”. 

GETAFE/Akelarre (05/05/2017) – Y sí, hoy voy a hablar de los vientres de alquiler o como lo llaman algunos: “gestación subrogada”. ¿Veis cómo el lenguaje importa?

De un tiempo a esta parte se lleva hablando de la importancia de regular la gestación subrogada. ¿Qué es la gestación subrogada? Una mujer llega a un acuerdo con otras personas para que sea ella quien geste al bebé y una vez nacido pertenezca a las personas con las que había llegado a ese contrato.

En este proceso se considera a la mujer como “una máquina de hacer bebes” obviando todo lo que conlleva un embarazo. Anulando la capacidad de decisión de la madre gestante a decidir durante el embarazo y ejerciendo control sexual sobre nosotras.

He de reconocer que hasta hace relativamente poco no me había enterado de qué iba el debate de la gestación subrogada y cuando me enteré lo primero que vino a la cabeza fue preguntarme… ¿Qué mundo estamos construyendo?

Parece una pregunta muy amplia, pero personalmente me horroriza que bajo un discurso muy amable en el que apelan a nuestra libertad individual nos están metiendo en esta trampa.

La libertad sin justicia social solo ahonda en la división ricos/ pobres.

Si en anteriores Akelarres hemos hablado de la precariedad vital de las mujeres ¿cómo podemos hablar de nuestra libertad? Nuestras condiciones materiales condicionan nuestra libertad, y la mayoría de mujeres que acceden a practicar a la gestación subrogada se encuentran en situaciones de necesidad económica.

La situación tal y como está planteada no es ni más ni menos que la mercantilización del cuerpo de la mujer y el mercadeo de personas. No es nada altruista, es un negocio. Como ejemplo tenemos la “Feria de gestación subrogada”, aquí os dejo el cartel para que vayamos entendiendo de qué va la cosa (a veces una imagen vale más que mil palabras).

Cuando en este sistema quieren “vendernos” algo, suelen intentar que confundamos lo deseable con lo real.La realidad es que a día de hoy nuestra libertad se ve mermada. Si queremos hablar de qué mundo construimos, hay un principio básico que no podemos olvidar: no todo se puede comprar y vender. Para mirar al futuro deberíamos preguntarnos ¿por qué la gente necesita pagar para tener hijos? ¿Qué familias estamos consolidando? ¿Por qué se le da tanto valor a la genética? ¿Por qué no la adopción? ¿Acaso no podemos ver cómo crear otros vínculos? ¿Otros modelos de familia? Que no ahonden en el privilegio de pagar por tener un hijo y en la desigualdad de tener que alquilar tu vientre.

Las mujeres no podemos ser alquiladas o compradas, de ninguna de las maneras por eso y para terminar, os animo a todas a participar en la movilización organizada por la Red Estatal contra los vientres de alquiler, frente a la ‘Feria de Alquiler de Vientres’ mañana 6 de mayo a las 12 h. en el Hotel Weare Chamartín, en la calle Agustín de Foxá s/n.

Para más información os dejo el manifiesto “No somos vasijas”.

FUENTE: http://www.getafecapital.com/2017/05/mundo-estamos-construyendo/